
Te compartimos este blog para aclarar dudas y definir conceptos, tomando como referencia la guía Eurachem - La Adecuación al Uso de los Métodos Analíticos.
La historia comienza cuando en el laboratorio deseamos describir la calidad de los resultados obtenidos con un método, donde, para que esto suceda, debemos evaluar la veracidad, precisión y exactitud.
1️⃣ Podemos decir que el primer capítulo de esta historia comienza cuando encontramos en un ensayo errores asociados a fallas sistemáticas que generan una variabilidad al valor que realmente debería ser. Es necesario que estos errores sean mínimos dentro del ensayo, y la validación del método es una excelente herramienta para hacer el estudio.
Cuando hablamos de veracidad, podemos decir que es la descripción cualitativa de esas fallas sistemáticas, que llamaremos errores sistemáticos. Si deseamos cuantificar la veracidad y saber que cantidad de errores sistemáticos están presentes en un método de ensayo, lo podemos hacer mediante el cálculo del sesgo, bias o recuperación.
2️⃣ El segundo capítulo de historia se lo lleva la contracara de los errores sistemáticos, ellos son los errores aleatorios. Estos errores encontrados de forma impredecible en los métodos, se pueden describir cuantitativamente a partir de la precisión, y si deseamos cuantificarlos, para saber el grado de dispersión entre los valores, podemos hacerlo calculando la desviación estándar o coeficiente de variación en diferentes condiciones como pueden ser repetibilidad y precisión intermedia (utilizadas para saber la dispersión de los datos dentro del laboratorio) y reproducibilidad (para saber la dispersión de los datos de un laboratorio con otro).
3️⃣ Y finalmente, el desenlace de esta historia esta representado por la suma de estos errores. Los errores sistemáticos y aleatorios, forman parte del error total de una medición. Pero... ¿cómo cuantificamos y expresamos este error total? Aquí aparece en escena la exactitud, tomando un total protagonismo sobre el resultado informado. Para expresar cualitativamente los errores totales que presenta un método lo hacemos a partir de la exactitud y si deseamos cuantificar la cantidad de esos errores aleatorios y sistemáticos, o sea, la cantidad de errores totales del método, lo hacemos mediante la incertidumbre.
✔ En fin, podemos ver que un resultado en el laboratorio, posee una mochila de información generada en el proceso analítico, a medida que se fue desarrollando el ensayo. Esta información se traducirá luego en un error total cuantificado a partir de la incertidumbre que acompaña al resultado informado.